Programa dirigido a alumnos de 3er. ciclo de Primaria y 1er. ciclo de la E.S.O.
Saldo
- 580 textos
- 72 audio-lecturas
- 194 prop. didácticas
- 7194 usuarios
Textos por tipo
- Argumentativo (60)
- Descriptivo (25)
- Dramático (22)
- Expositivo (97)
- Narrativo (225)
- Poético (151)
Mejor valorados
- Romance sonámbulo (10.00)
- La poesía (10.00)
- Abril florecía (9.50)
- La increíble historia de la abuela gánster (fragmento) (9.40)
- 20.000 leguas de viaje submarino (fragmento) (9.33)
- Percy Jackson y los dioses del Olimpo (fragmento) (9.00)
Más leídos
- Por escrito gallina una (14730)
- Platero y yo (fragmento) (10665)
- Don Juan Tenorio (fragmento II) (10600)
- Harry Potter y la piedra filosofal (8755)
- Fortunata y Jacinta (fragmento) (7302)
- El monte de las Ánimas (fragmento) (5371)

Don Juan Tenorio (fragmento III)
Obra: Don Juan Tenorio | Autor: José Zorilla | Tipo de texto: Poético | Etapa: Primaria | Lecturas: 2638
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fijé, entre hostil y amatorio,
en mi puerta este cartel:
«Aquí está don Juan Tenorio
para quien quiera algo de él.»
De aquellos días la historia
a relataros renuncio:
remítome a la memoria
que dejé allí, y de mi gloria
podéis juzgar por mi anuncio.
Las romanas, caprichosas,
las costumbres, licenciosas,
yo, gallardo y calavera:
¿quién a cuento redujera
mis empresas amorosas?
Salí de Roma, por fin,
como os podéis figurar:
con un disfraz harto ruin,
y a lomos de un mal rocín,
pues me querían ahorcar.
Fui al ejército de España;
mas todos paisanos míos,
soldados y en tierra extraña,
dejé pronto su compaña
tras cinco o seis desafíos.
Nápoles, rico vergel
de amor, de placer emporio,
vio en mi segundo cartel:
«Aquí está don Juan Tenorio,
y no hay hombre para él .
Desde la princesa altiva
a la que pesca en ruin barca,
no hay hembra a quien no suscriba;
y a cualquier empresa abarca,
si en oro o valor estriba.
Búsquenle los reñidores;
cérquenle los jugadores;
quien se precie que le ataje,
a ver si hay quien le aventaje
en juego, en lid o en amores.»
Esto escribí; y en medio año
que mi presencia gozó
Nápoles, no hay lance extraño,
no hay escándalo ni engaño
en que no me hallara yo.
Por donde quiera que fui,
la razón atropellé,
la virtud escarnecí,
a la justicia burlé,
y a las mujeres vendí.
Yo a las cabañas bajé,
yo a los palacios subí,
yo los claustros escalé,
y en todas partes dejé
memoria amarga de mí.
Ni reconocí sagrado,
ni hubo ocasión ni lugar
por mi audacia respetado;
ni en distinguir me he parado
al clérigo del seglar.
A quien quise provoqué,
con quien quiso me batí,
y nunca consideré
que pudo matarme a mí
aquel a quien yo maté.
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